En ocasiones, la vía lagrimal no es permeable a diferentes niveles provocando un bloqueo del conducto que transporta las lágrimas desde la superficie del ojo hasta la nariz. Existen dos tipos de obstrucción de la vía lagrimal:
- Adquirida: Es la más común, suele afectar a personas adultas y puede producirse por multitud de causas (infecciones, conjuntivitis, etc.). Este tipo de obstrucción de la vía lagrimal es más frecuente a medida que aumenta la edad del paciente.
- Congénita: Afecta a niños y se produce a causa de una membrana que impide el paso de la lágrima hasta la fosa nasal.
- Visión borrosa especialmente en la lectura
- Sensación de ojo húmedo
- Lagrimeo constante que aumenta en condiciones adversas (viento, aire acondicionado, calefacción, etc.)
- Conjuntivitis a repetición (varias veces al año).
- En ocasiones, debido al lagrimeo constante, el paciente padece una inflamación de la piel del párpado (eccema) debido a la irritación.
- Dacriocistitis o infecciones del saco lagrimal, una infección bastante frecuente que produce fiebre, dolor e inflamación.
Habitualmente las obstrucciones de vía lagrimal requieren solución quirúrgica:
- Puntoplastia
- Colocación de sondas autoestables
- Dacriocistorrinostomía
- Sondajes lagrimales
- Tubos de Jones